Tipos en el mínimo histórico

Retornamos a Europa; al parecer, hay atisbos de salida de la recesión, aunque permanecen los problemas subyacentes: deuda y desempleo. Esta vez la reunión del BCE se perfila de las más importantes del año, de hecho ha colocado los tipos en el mínimo histórico del 0,25%. Pensamos que se trata de una medida más encaminada al factor monetario (euro muy apreciado y riesgos de deflación), que para estimular efectivamente a la economía. De ahí que los mercados sigan en la desconfianza. ¿Tarde? No lo descartamos del todo; incluso la medida no ha gozado de unanimidad en el seno del Banco Central Europeo, pero ahí está el sorpresivo PIB estadounidense con cifras mejores de lo esperado para ofrecer un complemento a la decisión monetaria europea.

 Al final, se cumplieron nuestras expectativas. El Banco Central Europeo (BCE) deja la referencia en el mínimo histórico del 0,25%. ¿Razones? Según el propio BCE la fortaleza del euro (mala para la demanda externa) y la baja inflación (mala para la demanda interna o doméstica) en la Eurozona, que se situó en octubre en el 0,7%, por debajo del objetivo del 2%, pero también cerca de una posible deflación (o “desinflación” como la denomina la institución monetaria europea. Sin embargo, puntualicemos lo siguiente:

 1) La zona euro sigue lastrada por la deuda pendiente. Italia (127%), Grecia (156,90%), Irlanda (117,40%) y Portugal (124,10%) tienen una deuda pública excedentaria respecto a sus PIB. España se encuentra cerca por encima del 86,00% ratio deuda/PIB. El promedio en Eurozona se mantiene en un 95%, menor que en Estados Unidos (102,73%) y lejos de Japón (230,31%), pero con riesgos potenciales en una economía necesitada de estímulos de crecimiento y que además carecen de la posibilidad de imprimir ni devaluar su moneda independientemente ya que comparten divisa.

 2) La tasa de paro se mantiene inamovible en el 12,2%. En el caso de los menores de 25 años, el desempleo se situó en el 24,1%, hasta un total de 3,54 millones de jóvenes desempleados, Para el conjunto de la Unión Europea, la tasa de paro juvenil se mantuvo en el 23,5%, con un total de 5,58 millones de jóvenes desempleados. Verdadero problema para un sector progresivamente envejeciéndose sin puestos cubiertos remarcando el estancamiento al que se ve sometido el futuro de Europa.

 Así pues la Eurozona tiene aún temas por solucionar. A pesar de que los índices de expectativas de confianza empresarial están en niveles expansivos en numerosos países, la zona euro se mantiene por detrás de los países desarrollados y de las grandes economías emergentes a pesar de las últimas estimaciones que otorgan un 3,6% al ritmo de crecimiento mundial para 2014. La tímida recuperación que se vaticina a la eurozona no es suficiente para evitar las altas tasas de paro ni tampoco solucionar la deuda ambos ya comentados. Hay una importante divergencia entre los países miembros. Quizás vías alternativas deberían ser firmemente encauzadas. Por ejemplo, las políticas de ajuste fiscal y de reformas estructurales iniciadas. Asimismo, en el sector financiero hay que tener presente que en los próximos meses se analizarán los balances de las grandes entidades por parte del BCE y de la Autoridad Bancaria Europea (ABE), para poner en marcha la supervisión europea del sector el próximo año. Y es necesario pasar el examen.

 El PIB de Estados Unidos también ha podido influir en la decisión del BCE, al menos marginalmente. Y es que la economía estadounidense ha crecido el 2,8% en el tercer trimestre frente al 2,5% anterior y 2% estimado. El Departamento de Comercio destacó que el avance del dato del tercer trimestre está basado sobre una recopilación incompleta de datos y será revisado en las próximas semanas. La segunda estimación se publicará el 5 de diciembre. Estaremos pendientes puesto que tanto este dato del PIB del tercer trimestre como el del cuarto serán claves para que la Reserva Federal determine si hay margen para retirar progresivamente su programa de estímulo monetario de 85.000 millones de dólares mensuales. No prevemos que tal decisión se produzca, por tanto, para este 2013.

 

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Un comentario en “Tipos en el mínimo histórico”

  1. La demanda doméstica tiene diversas interpretaciones según el sector y su actividad.
    Partiendo de que es el PIB, puede verse como el consumo de los diferentes agentes, como la actividad de los diferentes agentes o, bien, dado que el consumo como tal (me refiero al de las familias o consumidores “per sé”), tiende a representar 2/3 del PIB (lado de la demanda, se entiende), suele entonces identificarse la demanda doméstica al consumo. Otros, en cambio, prefieren centrarlo en el sector privado incluyendo las importaciones finales (que también es consumo).
    Yo, atendiendo al término “doméstico” y a la importancia mencionada del consumo, suelo utilizar esta acepción: consumo de bienes finales en el interior del país ya sea del producto nacional o internacional (vía importaciones).

    JR

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