Es necesario un revulsivo

El crecimiento mundial se resiente; precisa de medidas contundentes, manifestadas no solo desde el propio mercado, sino de las principales instituciones mundiales. El FMI y la OCDE coinciden: es necesario un revulsivo. Mientras, en Europa, las medidas del BCE parecen agotarse, China sigue mostrando síntomas hacia la terciarización de su economía tan tradicionalmente industrial… ¿2016 será otro año en blanco?…

 La desaceleración mundial, preocupa: 1) La OCDE considera “urgente” una respuesta colectiva para impulsar el crecimiento, que permita impulsar la demanda, incluyendo un aumento de la inversión pública, la implementación de reforma estructurales y un menor ritmo de consolidación fiscal donde sea posible, ante las limitaciones de la política monetaria, que resulta insuficiente para impulsar el crecimiento. 2) El FMI pide planes alternativos ante un futuro estancamiento: plantea un escenario, en el que alerta del riesgo de estancamiento en los países desarrollados si la actividad permanece débil y de caída en los emergentes, si persiste la depreciación de sus monedas y el declive de la entrada de capitales, añadiendo un tercer riesgo de origen no económico, ligado a conflictos geopolíticos (la crisis de los refugiados de Siria, terrorismo o epidemias).

En Europa, el BCE sigue insistiendo que hará lo necesario, incluido impulsar el crecimiento por lograr inflación. El Índice de Precios al Consumo Armonizado (IPCA) lleva desde 2014 presentando tasas de variación interanuales cercanas a cero e incluso negativas. La institución lucha sin descanso para evitar la deflación y estimular los precios, implementado un número amplio de políticas convencionales y no convencionales, que no han logrado su objetivo. Al BCE le quedan pocas alternativas y las que quedan pueden ser contraproducentes. Las alternativas que barajan algunos expertos conllevan asumir grandes riesgos y, por el momento, el BCE se ha mostrado como uno de los bancos centrales más conservadores en sus actuaciones.

En China, la industria china se contrae por séptimo mes consecutivo: se situó en 49 puntos durante el mes de febrero, cuatro décimas menos que en enero. Sin embargo, la sorpresa ha llegado al conocerse que pese a que el PMI en el sector servicios mostró expansión (52,7 puntos), se redujo en ocho décimas con respecto a las cifras arrojadas el mes pasado. Así, tras décadas de dominio de la actividad industrial en el país asiático, el sector servicios empezó a tomar el relevo como fundamento de la economía en 2014, en un proceso que pretende dejar atrás el modelo basado en las exportaciones, las grandes inversiones y la producción de bienes de poco valor añadido para pasar a otro sostenido en los servicios y el consumo interno.

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